El revelado fotográfico en blanco y negro es el proceso que se lleva a cabo para que la imagen en negativo impresa en la placa o película se haga visible.
El proceso se controla por tiempo,
temperatura y agitación. El baño de paro interrumpe la acción del revelado y el
fijador convierte todos los haluros no usados durante la exposición y el
revelado en sales invisibles que se eliminan lavando. La exactitud en el
tiempo, la temperatura y la concentración del revelador es imprescindible si se
pretende lograr resultados constantes.
El proceso consta de 6 pasos:
- Preparación
- Revelado
- Baño de paro
- Fijación
- Lavado
- Humectado
Procedimiento
1. En total oscuridad
se introduce el negativo en el carrete o espiral. Luego se mete en el tanque y
se pone la tapa para poder seguir trabajando con la luz encendida.
2. Verter el revelador en
el tanque, sólo sacando la tapa que permite introducir el elemento químico sin
que entre luz al negativo.
3. Agitar invirtiendo el tanque la primera vez y apoyarlo en la mesa, dándole un golpecito. Se prosigue agitando el tanque cada principio de minuto.
3. Agitar invirtiendo el tanque la primera vez y apoyarlo en la mesa, dándole un golpecito. Se prosigue agitando el tanque cada principio de minuto.
El tiempo que permanecerá
el revelador en el tanque dependerá de:
·
Marca de
revelador
·
Temperatura de
químico revelador
·
Concentración
de químico revelador
·
Marca de
rollo/negativo
4. Quitar el
revelador y poner el baño de paro, en agitación continua, actuando por un
minuto. Este baño detiene la acción del revelador.
5. Devolver el baño de paro a su botella y echar fijador haciendo lo mismo que para el revelador (las inversiones y los golpes). Este paso fija la imagen y ayuda a la protección del negativo. Una vez fijada ya no hay peligro de que la luz dañe la película.
6. Abrir el tanque y realizar el lavado con agua corriente. Es igual de importante que los demás procesos, pues con el lavado se eliminan los restos de las sales de plata del negativo. Suele ser unos 10 o 15 minutos.
7. Al terminar se da al negativo un baño humectante. Se deja actuar por un minuto y se cuelga el negativo en un lugar que esté protegido del polvo y otras intoxicaciones.
5. Devolver el baño de paro a su botella y echar fijador haciendo lo mismo que para el revelador (las inversiones y los golpes). Este paso fija la imagen y ayuda a la protección del negativo. Una vez fijada ya no hay peligro de que la luz dañe la película.
6. Abrir el tanque y realizar el lavado con agua corriente. Es igual de importante que los demás procesos, pues con el lavado se eliminan los restos de las sales de plata del negativo. Suele ser unos 10 o 15 minutos.
7. Al terminar se da al negativo un baño humectante. Se deja actuar por un minuto y se cuelga el negativo en un lugar que esté protegido del polvo y otras intoxicaciones.
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